martes, 29 de marzo de 2011

YO


YO

Yo que canté al amor y he dado todo
por conseguir de mi pasión la calma,
no consigo un amor que de algún modo
alivie las tristezas de mi alma.

Yo que fui marinero de mil mares
sobre el limpio bajel de mis amores,
no me puedo librar de mis pesares
ni del fiero volcán de mis ardores.

Cuantas flores regué ¡oh cuantas flores
en mi jardín de tiernos embelesos!
Y hoy tan sólo me quedan los sabores
de la mágica esencia de sus besos.

¡Mas para qué llorar! No tiene caso
que en esta soledad de mi existencia,
en la cruda penumbra de mi ocaso
reclame de ninguna la presencia.

Quien viva como yo ¡bendito sea!
porque hará del amor causa y encanto,
y lucirá de su pasión la tea
de haber amado aunque le cause llanto.

Y cuando el tiempo inexorablemente
le niegue sin piedad nueva ilusión,
en su vejes levantará la frente
aunque le duela mucho, el corazón.

Hermosos años de esta vida mía
donde preciosas rosas cultivé.
¡Todas me dieron luces de alegría!
Y a todas con el alma… las amé.

Por eso… ahora en mi febril ocaso
despoblado de amores por mi suerte,
en mis desquicio voy paso por paso,
buscando amar a otra mujer, la muerte.

Adamis A. Barrios L.
Maracaibo – Venezuela
Domingo, 27 de marzo de 2011.
Todos los derechos reservados

DULCE EMBRUJO (DÉCIMAS)

DULCE EMBRUJO
(DÉCIMAS)

Dulce embrujo hay en tus ojos
misteriosos sortilegios,
rutilantes astros regios
que aniquilan mis enojos,
y más dulce los sonrojos
de tu carita barroca,
y esa tú mirada loca
con que el alma me enterneces,
porque una santa pareces
cuando tu amor me provoca

Dulce embrujo el de tu boca
placentera y frutecida,
donde adormece mi vida
mi efusión que es una roca,
hasta mi alma se disloca
por tus labios si me besan,
y en oración se embelesan
acariciando a los míos,
en el dulce desvarío
conque tus besos me apresan.

Dulce embrujo el que confiesan
los rosales de tu ardor,
donde florece el amor
que sus botones expresan,
para que luego se mesan
en mis sensibles murmullos
al dejar en sus capullos
con amores mis caricias
y disfrutas las delicias
de mis más tiernos arrullos.

Dulce embrujo los orgullos
de tu blanquecino encanto,
dulce tu piel que es un manto
de sosegados marullos,
en tu cuerpo mis aúllos
deja mi cuerpo danzante
al ser mi cuerpo el amante
de tus más dulces pasiones
y surgen mis emociones
con un placer delirante.

Dulce embrujo rutilante
de mis más hermoso sueño,
porque al saberme tu dueño
todo luce deslumbrante,
y en el fulguroso instante
que Dios a ti me condujo,
sentí de amor el influjo
del más precioso misterio,
pues tu belleza y tu imperio
dejó en mi amor dulce embrujo.

Adamis A. Barrios L.
Maracaibo – Venezuela.
Domingo, 27 de marzo de 2011.
Todos los derechos reservados.

sábado, 26 de marzo de 2011

UNA ACTITUD POSITIVA (DÉCIMAS)


UNA ACTITUD POSITIVA
(DÉCIMAS)

Una actitud positiva
es no llorar por amor,
si buscas otro mejor
no andarás a la deriva,
y si una herida abrasiva
te causa algún malestar,
deja que el tiempo al pasar
te encuentre siempre sonriendo,
y no cual tonto sufriendo
en un solo lagrimear.

Suele el desamor dejar
de lado cuando te toque,
y céntrate en el enfoque
del cruel desdén superar,
porque es muy triste observar
que el orgullo se mancilla,
y si el corazón te chilla
mantente firme y calmado,
pues un hombre bien parado
ante nadie se arrodilla.

Si otro te quitó la silla
sonríete simplemente,
no permitas que la gente
te meta en su candelilla,
y si la necia cuchilla
del comentario te hiere,
recuerda que nadie muere
a causa de ese suceso,
porque no quebrante hueso
lo que la chusma profiere.

Al fin y al cabo quien quiere
no escucha palabra necia,
y la cizaña desprecia
venga de donde viniere,
el hombre que bien supere
del vulgo la cruel miseria,
evita a la ruin bacteria
que envenena la razón,
y pone en alto el bastión
de su alma y de su materia.

El amor… es cosa seria
y que eso a nadie sorprenda,
algunas veces es prenda
y en otras, triste tragedia,
es también una comedia
donde vibran los actores,
pero en las cosas de amores
nadie de sabio presuma,
pues el más culto se abruma
cuando le dejan dolores.


Detén pues tus sinsabores
y vive con alegría,
es a veces fantasía
el amor y sus rigores,
si tu siempre has dado flores
y te pagan con traición,
no desdeñes la pasión
que en el bello amor se encierra,
porque el que al amor se aferra
tiene un noble corazón.

Adamis A. Barrios L.
Maracaibo – Venezuela
Viernes, 25 de marzo de 2011.
Todos los derechos reservado.


jueves, 24 de marzo de 2011

COMO YA NADA SIENTO


COMO YA NADA SIENTO

Como ya nada siento por recordarte
pues recordarte solo me causó herida.
Hice hasta lo imposible por olvidarte,
para tener de nuevo una hermosa vida.

De ti, ya nada quiero, no quiero amarte,
de mi memoria, es cierto, ya estás perdida.
Pues ya no eres de mi alma la media parte,
ni una pequeña parte, por añadida.

Sólo eres una sombra que fenecida
en las sordas cavernas de mi memoria,
consiguió de mi instinto la despedida.

Porque mi instinto mismo cegó tu historia
cuando de la falsaria te hizo advertida,
por hacerte a mi esencia contradictoria.

Ya te olvidé y es cierto que en mi memoria,
eres solo una sombra… luz extinguida.

Adamis Barrios
Maracaibo – Venezuela
Jueves, 24 de marzo de 2011.
Todos los derechos reservados.

lunes, 14 de marzo de 2011

RECUERDOS I I I




RECUERDOS III

Y entonces descubrí que abierta estaba
al rito del amor ¡dulce vehemencia!
Y en dejos de ansiedades me miraba,
pidiendo de pasión, la complacencia.

Exánime quédeme en su presencia
al ver que en sus ardores me deseaba,
y me dejé llevar con diligencia,
sujeto del amor que me obsequiaba.

Aureola fue el afán, lascivo armiño
de esa rosa otoñal, y siempre bella
que deleitó a mi alma en su cariño.

¡Feliz fue el corazón al lado de ella!
Pues me enseño a ser hombre siendo niño
y aún brilla en mi existencia, cómo estrella.

Adamis Barrios
Maracaibo – Venezuela
Domingo, 13 de marzo de 2011
Todos los derechos reservados.

viernes, 11 de marzo de 2011

ME IRÉ SIN LAMENTOS


ME IRÉ SIN LAMENTOS

Me iré como la tarde cuando el sol desfallece
o como la mañana… ¡cuando la tarde brota!
Y seré cual la noche que en sombras se adormece
exhibiendo a su paso, su triunfo sin derrota.

Me iré sin más lamento, sin lágrimas ni nada,
pues nada quiero, nada, que enturbie mi partida.
Tan sólo he de llevarme mi alma enamorada
con los dulces amores que me obsequió la vida.

Así quiero marcharme, sonriendo simplemente
y a mi sonriente rostro… ¡librar del desafuero!
Para que todos digan que agradecidamente
disfruté mi partida, sin rencores ni miedo.

¿Cuántos habrán deseado lo que deseo ahora?
¡Cuántos morir quisieran, sin morbo ni antifaz!
Yo sé que cuando llegue de mi partir la hora,
me embeberé en ternuras, mientras respire paz.

Y así me iré tranquilo en la insondable calma
que ha de traerme entonces la dulce expiración.
Pero mi propia muerte no ha de matarme el alma,
aunque jamás palpite mi amante corazón.

Mi alma… es sempiterna pasión de melodías
hablándole a otros seres de su sentir profundo.
Y después de mi muerte, con tiernas poesías,
arrullará a las almas que aman sobre el mundo.

Adamis Barrios
Maracaibo – Venezuela
Viernes, 04 de marzo de 2011.
Todos los derechos reservados.


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