miércoles, 13 de octubre de 2010

QUISIERA SER


QUISIERA SER



Quisiera que me dejaras libar la miel de tu boca
y ser de la mar la roca, donde se rompan tus olas.
Murmullo de caracolas de tu pasión que provoca
y ser el viento que toca, tu piel, con sus barcarolas.



Quisiera ser en tus horas, serenidad placentera,
ser de tu sombra, palmera mecida por tus auroras.
Canto de aladas canoras, hojas de tu enredadera
y en mi ilusión lisonjera, sentir como me enamoras.



Tu caballero, señora, quisiera ser acogido
saberme de amor vencido en tu efusión seductora.
Ser cual poeta de otrora y en mi verso florecido,
decirte que no he sentido, lo que por ti, siento ahora.



Todo de ti, me enamora, tus miradas… me enternecen
y en mi tus modos se mecen, igual que en el mar las olas.
Por eso mis caracolas y hasta el viento se enaltecen,
cuando tu nombre parecen recitar mis barcarolas.



Tú… mi causa ensoñadora, donde mis ansias perecen,
porque aunque de amores crecen, sucumben en tu demora.



Adamis Barrios
Maracaibo – Estado Zulia
Martes, 12 de octubre de 2.010
Todos los derechos reservados




domingo, 10 de octubre de 2010

LLUVIA PIADOSA


LLUVIA PIADOSA

Desciendes como escarcha desde el cielo
y luego ruborosa… ¡te revelas!
Te precipitas, te enloqueces, vuelas
y quiebras del espacio, el sacro velo.

Tomas por aposento el tibio suelo
do germinas la vida, y te consuelas,
cuando en sus surcos tus bondades rielas,
saciándole a la tierra, sed y anhelo.

Y a mí, que en mi profuso desconsuelo
en ti consigo silenciar enojos,
me lavas las tristezas de los ojos.

Me libras de las sombras del quebranto
y te confundes con mi propio llanto,
dándome paz… ¡y en mi dolor consuelo!

¡Oh lluvia! Eres en mi alma el riachuelo.
que cura con piedad… mi desencanto.

Adamis Barrios.
Maracaibo – Venezuela.
Domingo, 10 de octubre de 2.010.
Todos los derechos reservados.

¡AY DE MI!


¡AY DE MÍ!

Te me vas de las manos como el agua que parte
serpenteando en el río con estruendo profundo.
Te me vas y me dejas solitario en el mundo,
preterido de amores… y llorando al amarte.

Por tus crueles desdenes, he querido dejarte
elegir tu camino… decidir tu amores.
Mas de sólo pensarlo hay en mi alma dolores
porque me es imposible, pretender olvidarte.

¡Ay de mí y mis tristezas! Ay de mí y mis congojos.
¡Ya de tanto esperarte se humedecen mi ojos
y de mi alma se escapan sus sublimes ternezas!

¡Ay de mí y mi agonía! Ay de mí y de mi suerte
¡Ay de mí y de esta pena que me lleva a la muerte
y me asfixia en el morbo de la melancolía!

Ay de mi vida mía… ¡Cuánto duele perderte!

Adamis Barrios
Maracaibo – Venezuela
viernes, 08 de octubre de 2010.
Todos los derechos reservados.












domingo, 3 de octubre de 2010

CANTOS DE AMORES (DÉCIMAS)


CANTOS DE AMORES (DÉCIMAS)

Quiero cantarle al amor
desprendido de tristezas
y resaltar las bellezas,
que me dejo su candor.
Pues siempre es mucho mejor
vivir cultivando flores,
para adornar los amores
que Dios nos ha concedido,
y dejar en el olvido
los ya pasados dolores.

Un trinar de ruiseñores
daré a mis versos floridos,
para que sean frutecidos
entre fecundos albores.
Quiero dar al amor loores
con sublime sinfonía,
y en mi ingenua poesía
resaltar con mis ternezas,
las más cálidas bellezas
de amar con idolatría.

Cultivé en la vida mía
amores enternecidos
y en sus primorosos nidos,
pude vibrar de alegría.
Vivir tranquilo solía
refugiado en sus excesos,
pues las mieles de sus besos
me dieron con gran pasión,
dejando a mi corazón
rendido en sus embelesos.

En mis amores, impresos
dejé nobles sentimientos,
y sin dolor ni lamentos,
de algunos hice recesos.
Y aunque no quise regresos
les venero con ternura,
porque toda la hermosura
que me dieron la mantengo,
y en mi vivir las sostengo
cual cálida abrigadura.

Amor de apacible albura,
amor de eterna caricia,
amor que es suave delicia
y es lisonja de locura.
Amor de tibia lisura,
amor de bendito acento,
amor que es noble sustento
como el aliento de Dios,
cuando por amarse dos
alcanzan el firmamento.


Yo vivo de amor contento
sonriente y agradecido,
porque en mi tiempo vivido
la fe de amar acreciento.
No tiene mi alma lamento
ni mi conciencia tristezas,
y por eso a las bellezas
del amor quedo rendido,
como un bardo que ha vivido
amando en puras noblezas.

Nunca amé con altivezas,
nunca ofendí a mis amores
y sólo ramos de flores,
dejé a sus plantas de altezas.
Desprecio las asperezas
que maltratan, que lesionan,
pues para amar me emocionan
las artes del buen querer,
que endulzan a la mujer
y con amor la apasionan.

Así mis versos pregonan
del amor mis sentimientos,
y los nobles asimientos
que a mis querencias coronan.
En mis cantares se entonan
melodiosas armonías
para con las letras mías
hacer mis cantos de amores
a los que adornen cual flores
mis versos y poesías.

Adamis Barrios
Maracaibo – Venezuela
Domingo, 12 de septiembre de 2010.
Todos los derechos reservados.

EL ADIÓS DE TUS OJOS


EL ADIÓS DE TUS OJOS

Ayer vi de tus ojos el rocío
surgido con dolor de sus destellos.
Y en lágrimas de amor, dulce bien mío,
me dijeron adiós… tus ojos bellos.

Así mis ojos, al igual que ellos
desbordaron sus causes como un río,
y luego el corazón, rompió sus sellos,
sangrando en un profundo desvarío.

¡Oh terrible momento! Cruel quebranto.
Nunca supuse que de amor el llanto,
nos ahogara a los dos en esta vida.

Y mucho menos que de amarnos tanto
se rompiera el amor, y el desencanto,
fuera un rayo infeliz de despedida.

Ayer, vieron mis ojos tu partida,
y hoy tu ausencia me duele, tanto, tanto.

Adamis Alonso Barrios León
Maracaibo – Venezuela
domingo, 20 de septiembre de 2009
Todos los derechos reservado.

ANGUSTIAS


ANGUSTIAS

Cuantas tristezas mi dolor derrama
bajo el fúnebre manto de este día,
cuando la luz del sol se hace más fría,
pues se fue de tu amor la ardiente llama.

Trémula ya mi voz, ni te reclama,
solo murmura al viento su agonía,
mientras el alma en su melancolía,
ahogada en llanto, su dolor proclama.

Y en esta soledad, donde deshoja
alucinando mi corazón su pena,
derrámanse también lágrimas rojas,

perlas de sangre fluyen de mis ojos,
y en el fiero rigor de mi condena,
mi vida es un suplicio, es un despojo.

Adamis A. Barrios L.
Maracaibo – Venezuela
Martes, 16 de octubre de 2.007

A MI AMIGA MARIAN HEREDIA - POETISA VENEZOLANA


A MARIAN HEREDIA

Los eclipses del sol con sus aureolas
cincelan los corales y enternecen,
la majestad del mar do se adormecen,
tus versos deslizándose en las olas

En un canto al amor tus caracolas
llegan hasta la playa y se humedecen,
mientras sus ondas de ternuras crecen,
en compases de dulces barcarolas.

Y así, cuando al celeste de la aurora
asomase el vigor de la inocencia,
tu alma marinera y soñadora.

Desnuda sin temores la conciencia
y deja de tu lira que enamora,
el verso que revela tu querencia

Aadamis Barrios
Maracaibo – Venezuela
Todos los derechos reservados

DESPEDIDA



*DESPEDIDA*

Vengo a decirte adiós, ya no es posible,
tratar de revivir, lo que se ha muerto.
Nunca suele llover sobre un desierto,
ni se puede alcanzar lo inaccesible.

Mi amor, se hizo a tu amor, un imposible,
y tu amor en mi amor quedóse yerto.
Nada nos une ya, y el desconcierto,
es vil punzada de un dolor terrible.

Afrontar la verdad, es decoroso
y aunque la realidad deje su herida,
debemos asumir lo doloroso
como una consecuencia de la vida.

¡El amor de los dos nunca fue hermoso!
Tan sólo fue una farsa compartida.
Un delirio no más, que tormentoso,
siempre tuvo sabor a despedida.

Adamis Barrios
Maracaibo – Venezuela
Todos los derechos reservados

AMARGO

AMARGO

A veces son tan hondas mis duras penas
que sobrevivo a caso, por mera suerte.
Me han engañado tanto, que hasta la muerte,
arrastraré de engaños… crueles cadenas.

Déjenme pues tranquilo, bajo la calma
de estas mis soledades, de ambiguo encanto,
donde ríen mis labios, bebiendo el llanto
que a carcajadas llora en su fe mi alma.

Lejos, me iré muy lejos, do adoloridas
no muestren mis desdichas, crueles congojos
y donde nunca el llanto muestren mis ojos
del elixir amargo… de mis heridas.

Quiero dejar mis ansias bien escondidas
en el oscuro abismo de mis dolores,
para que nadie sepa que por amores,
tengo las esperanzas, casi extinguidas.

Tal vez en otros tiempos sean florecidos
los rosales que duermen en mi jardín.
Pero si no florecen, siempre en mi esplín
los mantendré cuidados y enternecidos.

Adamis Barrios.
Maracaibo – Venezuela
Miércoles, 29 de septiembre de 2010
Todos los derechos reservados.